Si os han puesto hace poco la ortodoncia os habréis dado cuenta de que hay que adaptar la dieta en momentos puntuales donde nuestros dientes van a ser incapaces de masticar. Tanto la textura como la consistencia de los alimentos va a cambiar en la dieta adaptada a la ortodoncia para mitigar el dolor y para evitar que ciertos alimentos se nos peguen a los brackets. Aunque el dentistas nos va a dar unos consejos generales sobre el tipo de alimentos a tomar siempre conviene saber algunos más.

Dieta adaptada a la ortodoncia

Adaptar la dieta a la ortodoncia significa básicamente hacer una dieta de fácil masticación, que va a consistir en alimentos poco traumáticos para nuestra dentadura o musculatura bucal, de textura y consistencia suave y que prácticamente se nos desharán en la boca. Una primera pauta es introducir comidas a modo de puré, donde los alimentos van triturados y sólo tenemos que tragar. Esto viene muy bien sobre todo en los primeros días de ortodoncia, donde el dolor es más intenso y puede haber aparición de llagas.

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Otro truco es cambiar la manera de cocinar, la cocción de los alimentos va a ser un habitual en este tipo de dietas, ya que ablanda el alimentos y el trabajo de la dentadura va a tener que ser mínimo. En el caso de las frutas se opta por comerlas en pequeños trozos o también cocinarlas, como puede ser el caso de las manzanas asadas.

En cuanto a las carnes el problema va a estar en que si son fibrosas, además de costar masticarlas se nos pueden meter restos entre los brackets y va a ser difícil eliminarlas con el cepillado, es el caso de la carne de ternera o conejo. Carnes como la de pollo son menos fibrosas y se pueden hacer guisadas o en salsa para ablandar su textura. También las carnes picadas, albóndigas, hamburguesas o salchichas son un modo más fácil de comer carne.

Los pescados van a tener menos problema para ser masticados, ya que en general su textura es blanda y poco fibrosa, añadiendo algún tipo de salsa es un plato ideal, sobre todo si los bocados son en pequeños trozos, lo que hará que se reduzca la masticación de forma notable. Tanto para la carne como el pescado podemos hacerlos a modo de croquetas o empanadillas, aunque al requerir fritura no se debe de convertir en un alimento frecuente.

Las ensaladas también se pueden modificar para adaptar la textura. Podemos por ejemplo pelar los tomates para evitar que la piel se pegue en la ortodoncia o añadir alimentos cómodos de masticar como las setas o el aguacate. La ensaladilla también nos va a proporcionar alimentos de fácil masticación, ya que sus alimentos van cocidos

Y ahora que viene el verano las sopas frías como el gazpacho son ideales para meter vitaminas y minerales en este tipo de dietas, los alimentos van triturados y sólo tendremos que tragar. Algo similar pasa con las sopas calientes en invierno, muy socorridas para tomar un plato caliente y lleno de nutrientes.

Las frutas también podemos comerlas en pequeños trozos, mejor si están maduras o podemos hacerlas como compota o mermelada. Los frutos secos pueden resultar duros e incómodos de masticar, pero podemos hacer un batido con leche, fruta y añadirle los frutos secos. La batidora va a ser una gran aliada en la dieta para la ortodoncia.

Alimentos a evitar con la orotodoncia

Los alimentos fibrosos como hemos comentado antes hay que evitarlos, ya que suponen un exceso de masticación y la molestia añadida de que esas fibras pueden quedarse entre los brackets y son realmente difíciles de quitar.

Otro problema, sobre todo al inicio de la ortodoncia, son las llagas, que también nos van a molestar al comer. Alimentos demasiado ácidos como los cítricos, piña, vinagre o tomate van a retrasar la cura de estas llagas o aftas bucales y el dolor será bastante molesto. El picante, los alimentos calientes y los alimentos de textura rugosa como la corteza del pan también son íntimos enemigos de las llagas, convendrá evitarlos sobre todo en los primeros días donde las molestias de estas heridas son mayores.

Podemos ayudar a curar antes esas llagas con alimentos que contengan Vitamina A, ya que esta vitamina ayuda a la regeneración de la mucosa y acelera la curación de heridas. La leche y derivados junto con los vegetales de color naranja (calabaza, melocotón, mango…) van a ser ricos en esta vitamina A.

Y por último están los alimentos pegajosos y/o duros, un gran enemigo de la ortodoncia. Sobre todo van a ser las chucherías el mayor problema, porque en general todas van a ser de una textura blanda pero difícil de masticar y bastante pegajosas, como es el caso de los chicles, que pueden ser una auténtica tortura para deshacernos de ellos una vez que los hemos metido en la boca. Los caramelos también serán muy molestos de comer, al igual que las palomitas, por lo que en general las chucherías podrían quedar descartadas, sobre todo en las primeras semanas de ortodoncia.

Fuente: www.vitonica.com